Escuche pinchando arriba, el glorioso himno nacional de España.
Se anunciaba una nueva final de la Copa
del Rey entre el "Bilbao" y el "Barna" y se adivinaba en el horizonte, un nuevo acto de desprecio al glorioso himno de España.
Hay antecedentes para corroborar ese pronóstico, que lamentablemente se produce en España, pero no en países de nuestro entorno.
No se producirá, con toda
seguridad, la imagen tan usual, en Francia, Italia o Estados Unidos. Un estadio y
sus deportistas, orgullosos de sí mismos con la mano en el pecho para entonar «La Marsellesa », el «Barras
y Estrellas» o el «Fratelli d’Italia».
Las persona que pitan un himno,
sea el que fuere, carecen de los mínimos principios democráticos. Quienes quieran reivindicar sus ideologías tienen otros espacios para hacerlo sin ofender a los demás, y a mí me ofenden, por eso les desprecio.