domingo

Cáuno es cáuno y tié sus caunás

Con esta frase pretendo ofrecer un emocionado recuerdo a mis antiguos compañeros de Ifni que siguen vivos, pero distantes del pequeño grupo que formamos J.L.G. Vicente y yo mismo.
Para comenzar he de decir que hace muchos años que me di cuenta de que todos somos diferentes. Por herencia genética, por la educación recibida, por ganas, o por la razón que sea.
Hay diversas formas de ser. Cada uno de nosotros, y me refiero a mis compañeros, es una especie de puzzle formado por diferentes piezas que se fueron encajando, algunas de ellas al nacer, y otras, puestas allí por sus padres, por la Guerra de Ifni, por los compañeros paracaidistas muertos, heridos o desaparecidos, y en definitiva por los avatares de la vida.
Aunque en cada parcela del comportamiento humano las opciones son limitadas, por ejemplo, te puede gustar la música militar o la clásica; puedes ser simpático o serio; puedes ser alto o bajo… en cada persona, esas piezas se encajan de un modo tal que la combinación resulta única y diferente.
Esto lo veía en mis compañeros de fatigas que una vez uniformados, a pesar de la aparente igualdad, cáuno era cáuno y tenía sus caunás.
¿A qué viene ahora esto? Pues a que aunque podemos saberlo en teoría, en la práctica se nos olvida y tendemos a juzgar a los demás con arreglo a nuestra forma de ser, nuestro criterio, nuestras reglas. Por poner un ejemplo, uno de mis compañeros de fatigas, se hizo fotos en Ifni en casi todas las actitudes. Incluso montando sobre un borriquillo enano. En cambio yo no me hice ni una foto para el recuerdo. Cuando llegué de vuelta a mi casa, me hice una única foto con el uniforme de paseo.



De cuantos terminamos juntos el 12 curso paracaidista del E.T. solamente un reducidísimo grupo de veteranos de Ifni con muchos años sobre nuestras doloridas costillas, de vez en cuando nos enviamos correos electrónicos para saludarnos y así tener constancia de que seguimos vivos. Los demás, o realmente se han olvidado de aquellos tiempos, o resulta que no quieren volver a recordarlos.
Cáuno es cáuno y tié sus caunás es una frase que hizo famosa el torero cordobés Rafael Guerra Bejarano "Guerrita". Podría ser una variación de la frase de su amigo José Ortega y Gasset: "Yo soy yo y mis circunstancias".

 Un abrazo paracaidista para todos.