martes

El Ejército

   Por Luís María Ansón.


En un Estado de Derecho como la Monarquía parlamentaria española, las Fuerzas Armadas están bajo el poder civil y solo pueden actuar obedeciendo órdenes del Gobierno que representa la voluntad general libremente expresada. La afirmación de un político tan inteligente como Pedro Morenés, de que el Ejército no actuará “si todo el mundo cumple con su deber” es ambigua y exige una puntualización. El Ejército solo actuará si recibe órdenes del Gobierno legítimo de la nación. No corresponde a las Fuerzas Armadas tomar ninguna iniciativa en este sentido. Deben limitarse a hacer lo que se les ordene.


Ciertamente, el artículo 8 de la Constitución dice: “Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”. El texto no puede ser más claro pero la decisión de aplicarlo solo corresponde al poder civil. Eso ocurrió en 1934 cuando Lerroux, presidente del Gobierno de la II República España ordenó al general Batet que tomara la Generalidad porque Companys había declarado, no la independencia de Cataluña, sino el Estado catalán dentro de la República federal española, lo que suponía el incumplimiento de la Constitución republicana.
De lo que se trata ahora es de no reproducir confrontaciones pasadas. Hay que emprender la tercera vía que es la del diálogo y el acuerdo. Y si esto no fuera posible, y suponiendo que en las elecciones catalanas se imponga “Juntos por el sí”, aplicar el artículo 155 de la Constitución, inhabilitando a Arturo Mas, nunca encarcelándolo, y suspendiendo parcialmente la Autonomía para lo que basta la Guardia Civil sin necesidad de intervención militar, lo que sería a estas alturas de la democracia española, incongruente.




viernes

Ifni.- Las Navidades de 1957








Las Navidades de 1957 en Ifni, resultaron ser a mi juicio, una paradoja digna de estudio, siendo además un poderoso estímulo para la reflexión.
Esta paradoja permite demostrar las limitaciones de las herramientas de la mente humana.



Caso “A”.-
“He dejado escrito en algún lugar que las Navidades de 1957 no fueron tan malas del todo y resultaron hasta casi divertidas para algunos de nosotros, aunque no tanto para aquellos que debían estar de guardia permanente. No obstante, el espíritu de aquellos jóvenes también estuvo salpicado de anécdotas simpáticas con las bromas o intervenciones artísticas de algunos de sus compañeros.

Carmen Sevilla y Miguel Gila entre otros artistas del momento, llegaron a Ifni para actuar ante los paracaidistas y así alegrar un poco la Navidad de aquel año.



También recuerdo que no faltó ni el turrón ni el vino. Pero también quiero recordar que nuestros compañeros del Regimiento Soria nº 9 y de Tiradores, que estaban en lo alto del monte Bulalam, veían desde lejos el jaleo que se armaba gracias a las actuaciones de los artistas. Algunos de estos compañeros que pudieron bajar hasta nuestro campamento, no se fueron de vacío a su regreso, porque todos nosotros les felicitamos las fiestas y les llenamos sus macutos con parte de cuanto habíamos recibido puntualmente como aguinaldo. Otras viandas las habíamos comprado con nuestro dinero en la cantina y en las tiendas de Sidi-Ifni.
Reconozco que hay otras versiones más exigentes con la historia de aquellas navidades, pero en honor a la verdad hay que reconocer que como siempre, la juventud se impuso por encima de la precariedad de la situación. A posteriori supimos que se había retrasado la entrega de miles de paquetes de turrón y vino recogidos gracias a un programa radiofónico. Fuese porque se perdiera por el camino una gran mayoría, lo cierto es que meses después nos fueron llegando algunas viandas que nos vinieron de perlas”.

Unas Navidades agridulces".


  Caso “B”.-
“Soy un veterano de la guerra de Ifni y recuerdo el día que aparecieron en la montaña, en aquella primera línea de fuego que se había establecido. Eran chavales como nosotros, reclutas llegados de la Península a reforzarnos a nosotros ya curtidos en el fuego enemigo, llenos de miseria y sucios. El aspecto no debía ser muy alentador y así se reflejaba en los rostros de aquellos al vernos. Era Navidad, los moros esos días nos dejaron tranquilos, seguramente por respeto a la religión.

Venían a reforzarnos y lo hicieron reclutas de reemplazo, prácticamente de sus casas a la primera línea.
Ocuparon el flanco derecho, un montículo enfrente del cual
había otro y en lo alto como siempre, algún que otro moro que por su situación estratégica dificultaba tomar la cota.
Dos días después de la llegada de aquellos reclutas, yo estaba de guardia en un montículo de donde se divisaba toda la vaguada y vi, recién llegados, como aquellos chavales sin ninguna experiencia subían la ladera bajo el fuego enemigo. Y vi cómo caían muertos o heridos hasta conseguir la cota. ¡Lo que nos costó cada cota! 




Ha pasado mucho tiempo y ha quedado en el olvido el regimiento al que pertenecían, pero han quedado en mi mente aquellos chavales como yo, llegados a primera línea vestidos casi de “domingo” y que también como yo, unos días después con la rapidez que da la guerra por la supervivencia, habían aprendido a sobrevivir, matando para no serlo uno mismo. Habían aprendido a casi no comer, ni beber, a poco dormir en el suelo y como almohada la mochila con ocho bombas de mano reglamentarias y a convivir amigablemente con los piojos y las pulgas.
Son mis recuerdos de aquellas Navidades".



Caso “C”.-
“Las Navidades de 1957 las pasé en Sidi Ifni montando guardias en las trincheras, y aunque algún día que otro se producían tiroteos, y aun sin que fueran las mejores de mi vida, tampoco estuvieron tan mal.
De la Península empezaron a llegar aguinaldos de todas clases, algunos, muchos, llegaron después de Navidad, ya estropeados los comestibles, tal como los mantecados, turrones, etc.
Pero llegó el tabaco que nos enviaron las fábricas de Canarias, miles de cajetillas, y el vino y licores de Montilla, Moriles, Jerez; también miles de botellas se repartían cada dos o tres días y que íbamos amontonando en cualquier rincón de la trinchera, ocupando el mismo espacio de las balas y de las bombas.

Nuestras Navidades fueron de hacer trincheras y guardias, beber y dormir y pegar algunos tiros, y comer, y más bien poco dedicándonos a escribir cartas de felicitación Navideña a la familia, que en muchos casos te devolvían porque decías algo que la censura consideraba secreto militar.

La felicitación a mi familia se quedó encima de un montón de bombas. La censura me la había devuelto.




Además de los moros, teníamos otros enemigos muy insidiosos y molestos. Eran los insectos en grandes cantidades, pulgas y mosquitos...En aquellas posiciones tan alejadas del pueblo, con la desinformación que se practicaba, sabíamos muy poco del resto del territorio, sin embargo, nos enteramos que Carmen Sevilla y Miguel Gila habían estado en Sidi Ifni actuando para la tropa, la tropa guapa claro está, los elegidos, los que mejor quedaban en el NO-DO. Un día nos bajaron a Sidi Ifni y fuimos a ver una película de Sarita Montiel.

No, esas Navidades no fueron malas pero tampoco fueron buenas. Fueron distintas.
Unas Navidades que siempre recordaré".







domingo

Hace 62 años


Hace 62 años

Buenos días amigo mío.
Hoy, hace 62 años que once compañeros de la 8ª cayeron. Un recuerdo y una oración para ellos. Quedamos pocos, muy pocos. No me tienes que dar las gracias, al contrario lo agradezco y mucho.  De los que éramos del 9º curso aquí en Cataluña quedamos tres solamente, y si no les digo yo algo, ellos ni se enteran o por lo menos, da esta sensación. Recibe un fuerte abrazo.

Buenos días.
Gracias por recordarme la fecha que pocos españolitos conocen. Efectivamente tal día como hoy, en 1957, algunos compañeros nos dejaron para siempre.
 Manuel Albacete era madrileño como yo y casualmente éramos alumnos del colegio municipal de San Ildefonso (los que cantan la lotería de Navidad aunque entonces solo era para chicos).

Buenos días de nuevo.
El cabo José Jardín, era el cabo de la escuadra de fusil ametrallador. Cuando él cayó, de la misma ráfaga que lo hirió, dos impactos los recibí yo en la cintura. Dios quiso que dieran en la caja de petacas pues yo era el primer proveedor y las últimas palabras que dijo el cabo Jardín fueron para mí; que no me cojan vivo.  Entonces, Albacete y Jiménez lo cogieron y se lo llevaban cuando otra ráfaga los mató a los tres. Cayeron a 5 metros de mí los tres muertos. Zambrano creo que fue uno de los cinco que no se pudieron evacuar, igual  que Vilariño que suspendió en el 9º y en el 10º curso, aprobó en el 11º, y vino a morir en aquella maldita tierra.
Para qué sirvió los muertos y heridos defendiendo aquel territorio, para nada, un sacrificio inútil. En fin, quien mejor que tú para saberlo.
 Recibe un fuerte abrazo amigo mío.

Buenos días.
A pesar de mis propias experiencias, la lectura del relato que me has enviado me ha dejado sin palabras. 
Si alguna vez terminas tus memorias, no dejes de contar entre ellas las vicisitudes por las que pasaste en aquellos momentos heroicos. 
Alguien las debería leer aunque no comprendan a la cuenta de quién hay que cargarles los muertos.
Yo fui testigo de una conversación entre los oficiales de mi compañía, en la que contaban cómo con gran esfuerzo habían conseguido que les enviaran a la guerra para así sumar meses en su particular cuenta de ascensos.
Por otra parte, sentir el impacto de las balas sobre tu cuerpo, pero mitigados por la caja de petacas, debió resultar francamente inolvidable. 
En cuanto a los compañeros muertos en la estúpida guerra de Sahara-Ifni, tantas veces como escucho la oración militar "La muerte no es el final", mi pensamiento vuela hacia ellos y no puedo reprimir el que mis ojos se humedezcan.
Recibe un cordial abrazo amigo.






sábado

La letra del himno de España



La primera versión de la letra para el himno fue escrita por Pemán, en 1928, por encargo del dictador Primo de Rivera, pero no se llegó a utilizar cuando sonaba la Marcha Real. 

Años después, el régimen franquista la recuperó y el poeta la adaptó añadiéndole algunas palabras claves de otros himnos franquistas como brazos en alto, yugo y flechas.

La letra adaptada por Pemán, partiendo de la versión original, dice:

¡Viva España! alzad la frente hijos del pueblo español que vuelve a resurgir. Gloria a la Patria que supo seguir sobre el azul del mar el caminar del sol.

Triunfa España los yunques y las ruedas canten al compás un nuevo himno de fe. 

Juntos con ellos cantemos de pié la vida nueva y fuerte de trabajo y paz.


Recordar es volver a vivir


     

  Varios de los veteranos que posan en esta vieja foto y que yo conocí en Ifni durante la guerra de 1957/58, ya han pasado a mejor vida sin haber recibido de los sucesivos gobiernos de España, siquiera un modesto homenaje de gratitud por su valerosa actuación durante aquella  ignorada guerra. Pero eso no se pensaba entonces, y aquí se les puede ver en actitud de descanso y  espera entre combate y combate.
Con ésta y otras fotos, pensaban ellos recordarse a sí mismos y a los compañeros de aquellos tiempos con los que juntos se jugaban la vida frente al moro.

En definitiva creo yo que estas fotos de grupo se hacían para la posteridad, porque viéndolas de nuevo se vuelven a vivir unos momentos que en realidad no volverán a repetirse.

La idea era de ellos pero yo me permito incluir en este blog "Relatos de guerra y pensamientos", la foto del 12 curso paracaidista del E.T. del que formé parte.
Nos encontrábamos posando delante del monte Bulalán en Sidi-Ifni allá por febrero de 1958.




Acompaño como un enlace de imágenes, un cómic prestado, con fotos reales de algunos de mis compañeros paracaidistas.

Espero que os guste, aunque a más de uno le traigan agridulces recuerdos.

Hacer clic en el enlace y conectar los altavoces.

http://www.youtube.com/watch?v=Ysrmkz76g1s

viernes

En recuerdo de un cura de pueblo


El sacerdote diocesano Pedro Martínez Madrid falleció el martes, día 29 de octubre de 2019, en Los Belones-Rincón de San Ginés.

 Sus restos mortales fueron velados en el tanatorio de El Algar y la misa de exequias, presidida por el Obispo de Cartagena, se celebró en la Parroquia de San Isidro Labrador de Los Belones.

Pedro Martínez nació en Los Belones-Rincón de San Ginés el 11 de febrero de 1928 y fue bautizado el 19 de febrero, en la Iglesia parroquial de San Isidro Labrador. 

En 1941 ingresó en el Seminario Menor San José, pasando después al Seminario Mayor San Fulgencio, donde realizó los estudios de Filosofía y Teología.



                                 Foto y texto de La Verdad



Fue ordenado presbítero el 31 de mayo de 1953, en la Iglesia parroquial de San Andrés de Murcia, por Mons. Ramón Sanahuja y Marcé, Obispo de Cartagena. Después de su ordenación sacerdotal ocupó los siguientes cargos pastorales:

Entre 1953 y 1954 fue coadjutor de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Bullas. A la vez fue cura encargado de la Parroquia Nuestra Señora de la Consolación de La Copa (Bullas).

Entre 1954 y 1958 ejerció de cura rector de la Parroquia de San José de Roldán (Torre Pacheco) y cura encargado de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Balsicas (Torre Pacheco).

En 1958 era cura ecónomo de la Parroquia de Santa María la Real de Aledo, ese mismo año aprobó las oposiciones como capellán del Ejército de Tierra y entró en la Archidiócesis Castrense, hasta 1985 cuando pasó a la reserva activa con el grado de Teniente Coronel Capellán. En ese año regresó a la Diócesis de Cartagena.


Durante su estancia en el Ejército realizó varios estudios universitarios: Graduado Social (Granada), Licenciatura en Ciencias Sociales (Sevilla) y Licenciatura en Derecho Canónico (Universidad Pontificia de Comillas).


Al volver a la Diócesis de Cartagena fijó su residencia en Los Belones, su pueblo natal, y allí colaboraba en la Parroquia de San Isidro Labrador.


(No consta su presencia en  la campaña de Ifni, pero me contó una vez que permaneció un tiempo en Sidi-Ifni  junto a la Plana Mayor de Mando).



Presentación tienda virtual


Diego Salvador Conejo

Nos hace mucha ilusión……compartir este proyecto con vosotros.

Hemos creado una página web dedicada a la obra de la familia Salvador,  www.salvadorebooks.com

En ella podrás encontrar un blog que hemos denominado Hemeroteca donde contamos historias personales relacionadas con la cultura española desde la segunda mitad del siglo XX hasta nuestros días.
Es un homenaje a nuestro padre…
…y también un proyecto único que nos apetecía mucho poner en marcha.

Por eso queremos contar contigo. Para que nos ayudes a hacerlo crecer, suscribiéndote en nuestro boletín. Y enviarte de forma regular una newsletter con nuestras novedades.

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Olga y Diego Salvador